Opinión

Como su papá

post-img
DIARIO VIRAL

DIARIO VIRAL
redaccion@diarioviral.pe

La señora Fujimori ha dicho que gobernará como su papá, el autócrata Alberto Fujimori, decenio que, junto con Vladimiro Montesinos, califica como “el mejor gobierno de la historia del Perú”. Sin embargo, la señora Keiko olvida los crímenes y delitos que cometió su padre en esos diez años de gobierno, de los cuales ella misma formó parte como primera dama. Durante la década de 1990 a 2000, el gobierno de Alberto Fujimori estuvo marcado por una mezcla de autoritarismo, violaciones a los derechos humanos y corrupción sistemática. 

Solo para recordar de manera puntual y concreta la manera en que Fujimori gobernó. Alberto Fujimori fue condenado por primera vez en noviembre de 2007, cuando fue sentenciado a seis años de prisión por usurpación de funciones. 

El hecho se remontaba a noviembre de 2000, cuando supervisó personalmente el allanamiento de la casa de Trinidad Becerra, exesposa de Vladimiro Montesinos, en medio del escándalo de los vladivideos que revelaron sobornos a congresistas. En abril de 2009, ya extraditado al Perú luego de su cobarde fuga a Japón, recibió la condena más emblemática: 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad. 

Fue hallado culpable de homicidio calificado con alevosía, lesiones graves y secuestro agravado en relación con las masacres de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), así como los secuestros del periodista Gustavo Gorriti y el empresario Samuel Dyer. En total, 25 personas fueron asesinadas por el Grupo Colina, un escuadrón paramilitar bajo órdenes de Fujimori. 

Tres meses después, se sumó otra sentencia: siete años y medio por peculado y falsedad ideológica, tras comprobarse el pago ilegal de 15 millones de dólares a Montesinos. 
Más tarde, en septiembre de 2009, recibió seis años adicionales por espionaje telefónico, compra de medios de comunicación y sobornos a congresistas para asegurar mayorías parlamentarias. 

Finalmente, en 2015, fue condenado a ocho años por peculado, al demostrarse que desvió 122 millones de soles destinados a las Fuerzas Armadas para financiar propaganda en diarios sensacionalistas.
Estas condenas muestran que el legado de Fujimori no puede ni debe reducirse a la narrativa de “orden y progreso” que sus seguidores promueven hoy en día. Se trató de un régimen que combinó represión, corrupción y manipulación mediática para sostenerse en el poder. 

La insistencia de Keiko Fujimori en reivindicar ese período como modelo de gobierno es preocupante, ya que ignora, convenientemente, las graves violaciones a los derechos humanos y los delitos económicos que marcaron la década fujimorista, en la cual ella misma tuvo un rol político como primera dama. ¿Así es cómo ella nos quiere gobernar también? Estamos advertidos.

DIARIO VIRAL

DIARIO VIRAL

Periodista en Diario Viral. Comprometidos con la verdad y la información de Arequipa.

Articulos Relacionados