A pocos días de la segunda vuelta presidencial del 7 de junio, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez intensificaron sus actividades de campaña en busca de convencer a los electores indecisos. Ambos candidatos dejaron atrás la etapa de las propuestas generales y centraron sus esfuerzos en recorrer ciudades, reunirse con organizaciones sociales y fortalecer su presencia en regiones donde obtuvieron respaldo en la primera vuelta.
Roberto Sánchez apostó por una estrategia de contacto directo en Lima y regiones como Ica, Lambayeque, La Libertad, Ucayali, Huánuco y Pasco.
El candidato de Juntos por el Perú encabezó mítines, caminatas y encuentros con dirigentes sociales, especialmente en zonas donde busca ampliar su votación. Su recorrido mostró un énfasis en el interior del país y en regiones donde logró resultados importantes, como Ucayali y Pasco.
Por su parte, Keiko Fujimori concentró gran parte de sus actividades en Lima Metropolitana y posteriormente se trasladó a Junín y Arequipa. La candidata de Fuerza Popular sostuvo reuniones con transportistas, comerciantes, dirigentes vecinales y simpatizantes, además de participar en mítines en provincias donde lideró la votación durante la primera vuelta. Su estrategia apunta a consolidar el respaldo obtenido y ampliar su presencia en sectores urbanos y populares.
La recta final de la campaña muestra dos estilos distintos de búsqueda del voto. Mientras Sánchez intenta crecer en regiones y captar apoyos fuera de su base electoral, Fujimori busca reforzar su ventaja inicial en territorios donde ya obtuvo resultados favorables.
Con el debate presidencial y los últimos días de campaña por delante, ambos candidatos apuran esfuerzos para conquistar a un electorado que tendrá la decisión final en las urbas. Decide bien, estimado electorado.