La Contraloría General de la República lanzó una severa alerta sobre el proyecto de mejoramiento y ampliación del establecimiento estratégico de salud de Pampa Inalámbrica, en Ilo, tras detectar seis situaciones adversas que comprometen el control interno, la seguridad laboral y la gestión ambiental de una de las obras más emblemáticas de Moquegua. El proyecto, ejecutado por la Subregión Ilo del Gobierno Regional, disparó su presupuesto de S/47.7 millones a S/72.7 millones tras cuatro modificaciones presupuestales y, pese a que debía concluirse en 605 días, ahora prevé culminar recién el 30 de noviembre de 2026.
El Informe de Hito de Control N.° 007-2026-OCI/5347-SCC revela una preocupante desproporción en el manejo de recursos: mientras el avance físico de la obra apenas alcanza el 36.71 %, el gasto en mano de obra ya llegó al 88 %, lo que evidencia un serio riesgo de insuficiencia presupuestal. “La inadecuada administración de recursos públicos expone la obra a graves riesgos de sobrecostos”, advierte el documento de la Contraloría, que también cuestiona la fiscalización del gasto en combustible, maquinaria y servicios.
Los auditores detectaron además inconsistencias entre el kardex, el cuaderno de obra y los registros de almacén, lo que resta credibilidad al control de materiales de construcción. A ello se suma el almacenamiento deficiente de insumos expuestos a deterioro o pérdidas, así como la falta de firmas de ingenieros responsables en documentos clave, afectando la trazabilidad técnica de la ejecución.
En el plano laboral, el órgano de control alertó que personal administrativo desempeña funciones sin Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo (SCTR) ni Seguro de Vida Ley, exponiéndolos a desprotección ante accidentes y generando posibles sanciones por parte de Sunafil. En paralelo, se constató una “total inacción” en la implementación del programa obligatorio de seguimiento y control ambiental, además de la ausencia de actas de entrega de cargo, poniendo en riesgo planos e informes técnicos esenciales.
Como antecedente, esta obra fue presentada como una intervención clave para fortalecer la atención médica en Ilo; sin embargo, enfrenta cuestionamientos por retrasos, sobrecostos y presuntas deficiencias de gestión. La Contraloría ya remitió el informe a la titular del Gobierno Regional de Moquegua para que adopte acciones correctivas inmediatas, mientras la población sigue esperando un centro de salud que avanza más lento de lo prometido.